Algo muy normal es pasar frente a alguna tienda sexshop y evitar siquiera girar la cabeza, y mucho menos detenerse a ver lo que exhiben en los escaparates.

Sin embargo, el tema “juguetes sexuales” ya no es un tabú, algo hemos avanzado.

Hoy en día, existe un amplio número de personas que los utilizan de manera natural e incluso comentan sobre ellos en conversaciones sin ningún tipo de prejuicio. Incluso existen reuniones sociales denominadas “Tupper Sex”.

En estas, una persona experta en este tipo de juguetes, va a la casa donde tiene lugar la reunión y muestra a todos los asistentes, los distintos productos eróticos disponibles, así como su funcionamiento y las formas en las que su utilización puede ser más placentera.

Pero comencemos desde el principio…

Qué son los juguetes sexuales

¿De dónde vienen los juguetes sexuales?, ¿cuándo surgieron y quién los inventó? Aunque parezca un poco increíble, los juguetes eróticos no aparecieron ni comenzaron a utilizarlos recientemente. Según Flic Everett, autora del libro, Atrévete a seducir: Todo lo que necesitas saber y nadie te cuenta sobre el sexo; en épocas pasadas, ya se utilizaban y eran conocidos como “ayudas maritales”.

Eran artefactos caseros y sólo se manejaban para ayudar a la pareja a conseguir el orgasmo. El paso de los años permitió que fuesen adquiriendo mayor sofisticación, novedosos y multifuncionales. Ahora la autoestimulación, la ejercitación de los músculos pélvicos y la ayuda a tratar problemas de erección son otras de las muchas funciones disponibles.

Dependiendo de las necesidades eróticas de la persona, podemos encontrar una gran variedad de juguetes sexuales. Dentro de los más conocidos tenemos…

Consoladores

Son réplicas realizadas en distintas terminaciones que simulan un pene y pueden tener movimiento o no, distintos tactos, tamaños, diseños y colores.

El consolador más antiguo del mundo

Resulta ser un falo de piedra muy pulida de 20 cm de longitud y 3 cm de diámetro, del 27 000 a. C. (del periodo Paleolítico Superior). Fue encontrado en la cueva Hohle Fels, a unos 500 m sobre el nivel del mar, en el valle del río Ach, cerca de la aldea Schelklingen (Ulm, Alemania).

Se encontró roto en varios pedazos, y recién en 2005 (cuando se encontró el trozo n.º 14 se pudo armar el rompecabezas. Actualmente se encuentra en el museo prehistórico de Blaubeuren, en una exhibición llamada «El Arte en la Era de Hielo: Indudablemente Masculino». En Dolní Věstonice (República Checa) se halló un consolador también del 27 000 a. C. Los arqueólogos decidieron que era una típica Venus paleolítica, pero estilizada (aunque no pueden explicar las estrías transversales).

Las muestras de restos arqueológicos así como en escritos se han encontrado pruebas de su uso por las culturas más adelantadas en su tiempo, incluyendo los egipcios, griegos, romanos y chinos. Los romanos hacían objetos semejantes a enormes penes con velas.

En el siglo VI a. C. los egipcios utilizaban consoladores. En un vaso griego del siglo VI a. C., se ve una mujer inclinada para realizar sexo oral a un varón, mientras otro varón le introduce un consolador en el ano. En otro vaso griego del siglo V a. C., se ve una mujer utilizando un consolador.

Uno de los más conocidos en la actualidad es el famosos consolador de Lelo.

Vibradores

Pequeños aparatos que producen distintos modos de vibración. Generalmente se aplican sobre el clítoris, aunque pueden utilizarse también en el frenillo del pene o en cualquier parte de la vagina. Uno de los más conocidos es el Hitachi Magic Wand, aunque en el mercado ya existen muchos más modelos con mejoras tecnológicas como el Lush de Lovense.

Anillos o aros

Están hechos de distintos productos, normalmente látex y presentan protuberancias en distintas partes. Se colocan alrededor de la base del pene. Durante la penetración pueden usarse para estimular el clítoris, los labios vaginales o el ano de la mujer.

Bolas chinas

Son varias esferas, normalmente dos, que contienen en su interior una más pequeña y que están unidas por un cordón. Se introducen en la vagina y cuando las bolas chocan entre sí, producen una estimulación continua que hace que la vagina se dilate y aumente su lubricación natural. Su uso también puede ayudar a combatir la contingencia urinaria y es uno de los mejores juguetes para tonificar el suelo pélvico.

Fundas para pene

Le dan más tamaño al pene y otorgan una mayor sensación a la vagina.

Fundas para dedo

Sirven para acariciar los genitales.

Muñecas inflables

Tienen forma de hombre y mujer y pueden ser de cuerpo completo o solamente alguna parte del cuerpo, normalmente la zona de la pelvis.

Además, en el mercado se venden otro tipo de accesorios como cremas, lociones, aceites eróticos, disfraces, espejos, libros y otros artículos que pueden ponerle un toque de picardía a la actividad sexual de una persona.

Diversión en pareja

En muchas ocasiones es complicado hablar con la pareja en relación a las expectativas que se tienen a nivel sexual. La falta de comunicación suele ser la verdadera culpable de que la relación íntima con tu pareja no sea completamente placentera. Por ello es muy importante que, antes de que alguno de los dos introduzca ningún tipo de juguete sexual en la relación, se haya hablado previamente sobre los deseos preferencias sexuales.

Otra cosa sería arriesgar la relación, ante la posibilidad de herir la sensibilidad de la otra persona.

Una vez hablado, la incorporación de juguetes sexuales puede suponer un giro muy positivo en la relación sexual. Según el doctor en medicina, Leonnardo André y autor del libro Hacer el amor con amor, el uso de los juguetes sexuales puede ayudar a llevar una mejor vida sexual, ya que expande los límites de la intimidad y ayuda a que se experimente en la pareja un viaje de diversión, placer y acercamiento entre ambos.

Además, los juguetes sexuales, ayudan a facilitar orgasmos intensos, combatiendo la rutina y ayudando a un complacimiento mutuo, aumentando el repertorio sexual.

Control de calidad

Es muy importante que nos fijemos en la etiqueta para saber de qué tipo de material están hechos. Son muchos las investigaciones realizadas en las que se concluye que aquellos que tengan un fuerte olor a plástico, es mejor no adquirirlos.

Asimismo, se aconseja que en ningún caso se adquiera ningún juguete sin etiquetas, para asegurar la procedencia y calidad del mismo. Por nuestra seguridad lo ideal es adquirirlos en centros especializados que nos brinden todas las garantías.

Interesados

Hoy por hoy, un juguete sexual ya no tiene por qué ser algo de lo que avergonzarnos. Todo lo contrario, adquirir este tipo de productos puede ser una señal de que nos abrimos más a nuestra sexualidad y a la idea de conocer nuestro cuerpo. No obstante debemos tener cuidado de dónde adquirimos un productos tan íntimo y que compartirá con nosotros momentos tan delicados y placenteros.

Juguetes Sexuales, ¿cuál debes escoger?
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